Hace semanas vi un documental que confirmó mis sospechas. Aunque la tecnología es fascinante, su uso constante activa la dopamina, dificultando desconectarse.
Los estudiosos lo definen cómo el “efecto ganador”. Cuándo triunfamos, nuestro cerebro segrega dopamina (el neurotransmisor del placer) y cada vez nos pide buscar más.
[h_category_posts]
Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestra web. Si sigues utilizando este sitio asumiremos que estás de acuerdo.